Los políticos, como habitualmente se suele decir, están hechos de otra pasta, de lo contrario sería incomprensible entender sus comportamientos, sus actitudes o sus declaraciones, de las cuales se desdicen con la misma rapidez que olvidan que un día las dijeron.
Ahora el PP ha realizado una campaña que ha llamado mi atención sobremanera; una campaña política con su correspondiente desembolso pecuniario, en la que declaran su profundo amor por los catalanes. Perdón si no me levanto a aplaudir semejante hazaña, pero es que aún no he podido reaccionar.
Declaran abiertamente su amor por los habitantes de una de nuestras comunidades alegando que: "Los catalanes hacen cosas" o " Echo de menos el pan tumaca". Hasta ahora estaba completamente convencida de que los catalanes hacen tantas cosas como puedan hacerlas los murcianos, los riojanos o los andaluces y de que no sé cómo se puede echar de menos el pan tumaca, cuando en el resto del país también existe el pan y el tomate, pero se ve que vivo en un inmenso error.
Esta estrategia política roza la ridiculez, degradando la inteligencia del ciudadano ya sea digno de ser amado por el PP o no.
Hacen ostentanción del esperpento, salvando las distancias con su máximo representante en nuestra literatura española, Valle-Inclán. Pero haciendo uso de la que él definió como la tercera forma de ver el mundo que no era otra sino mirarlo desde un plano superior, considerando a los personajes de la trama como seres inferiores al autor, con un punto de ironía.
Ironía, desde luego, no les falta para plantarse delante de una cámara y pronunciar discursos vacuos e infantiles, carentes de sentido y lo que es más, carentes de ese amor del que quieren convencer a los catalanes.
En vez de gastarse el dinero en tal declaración falsa e irrisoria, deberían ir casa por casa de cada uno de todos los españoles agradeciéndonos sus sueldos y su estado de bienestar, mientras nosotros intentamos sobrevivir sin que nadie nos quite la dignidad.
Esa sí que sería una verdadera declaración de amor. Amor a la honestidad.