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jueves, 29 de noviembre de 2012

¿ANONIMATO PERMITIDO?

Vicente: deshauciado.
Ana: tres años en paro y madre de dos hijos.
Raúl: acaba de marcharse a Alemania con un contrato de tres meses.
Miguel: ha vuelto a casa de sus padres después de haberse independizado.
Cristina: agredida en una manifestación estudiantil, cuando reclamaba su derecho a una educación pública.
María: ella, su marido, su hijo, su nuera y sus dos nietos, viven de la pensión de invalidez de su marido.
Carmen: deshauciada y en huelga de hambre frente a la oficina de la entidad, que le reclama el pago de la hipoteca.
Fernando: vive en su coche desde hace ocho meses.
Gloria: no puede pagar las medicinas de su hijo con parálisis cerebral.
Teresa: acaban de suspender el proyecto de investigación en el que estaba trabajando.

Joaquín Almunia: comisario europeo de Competencia, que durante una conferencia de prensa en Bruselas afirmó: "Los responsables son los que gestionaron mal las entidades, no se trata ahora de dar nombres y apellidos porque saldría una lista muy larga".

Disponemos de todo el tiempo necesario, empiecen a enunciar los nombres de los responsables, porque nuestra actualidad ya está salpicada a diario de los nombres de la gente anónima que sufre las consecuencias o ¿es que la comisión de estos delitos financieros realmente va a quedar impune?
Si ya han perdido la credibilidad, al menos conserven la dignidad. 

lunes, 19 de noviembre de 2012

HUELGA GENERAL DE ORATORIA

Después de la jornada de huelga y de que cada uno haya jugado con las cifras, sumándose y restando números según la causa. Después de que ciudades encendieran las luces de las farolas durante toda la mañana para "iluminar" sus estadísticas. Después incluso de que algunos hayan valorado la huelga en función del periódico que leyeran. Y después de haber discutido por el número de personas que la secundaron o no, sin considerar nunca la cifra como preocupante. Solo me queda la sensación de que en este país la huelga general fue para la oratoria. Ese concepto, al parecer, algo anticuado y desfasado por el cual las personas tienen la capacidad de convencer y persuadir a través de la fuerza de las palabras y no de los puños.
Ahora la vehemencia no es verbal, sino física y los discursos no se construyen con argumentos y elocuencia, sino con golpes. 
¿Será cosa mía o realmente estamos involucionando?

viernes, 4 de mayo de 2012

GRITA

Un solo grito, el de Munch, le ha costado a algún ambicioso coleccionista la no despreciable cantidad de 91,2 millones de euros. 
El resto de gritos, aquellos que nacen de la rabia, la ira, la indignación o la injusticia siguen siendo gratuitos. Los gritos que rasgan las noches en Siria, cuando aún conscientes de la certera muerte, el pueblo sigue saliendo a reclamar libertad. El grito desconsolado de las madres que entierran a sus hijos en el Cuerno de África, después de que el hambre se los haya llevado para siempre. 
Los gritos rebeldes de los que empiezan a comprender que su futuro está menguando, cuando aún ni siquiera les han dejado dar los primeros pasos. El clamor indignado que recorre las calles, de esquina en esquina, buscando y reclamando adeptos a la causa. El alarido incontenible de quien ha sufrido en silencio, la tortura de la rutina y sus desgracias, convirtiéndoles en presas perfectas para nuestra banca imperfecta. El grito, contra las injusticias que nos acosan y que las provocan, incomprensiblemente, los propios que nos gobiernan.
El grito, para romper ese silencio que nos aísla de la realidad.
El grito, como arma de defensa, aunque puede que pronto nos persigan por ello. 
El grito, más fuerte que nunca, alto y claro; que éste de momento es gratis. 
Así que dejemos de ser sumisos, cobardes y conformistas; porque tenemos motivos más que suficientes para alzar la voz y gritar.




viernes, 13 de abril de 2012

CRISIS EN SERIE

Águila Roja y Antonio Alcántara en el backstage de Televisión Española.

- Yo soy un personaje mítico, se podría decir que incluso histórico en esta cadena. Mi serie no la pueden suprimir - asegura convencido el patriarca de los Alcántara.

- ¿Histórico? Yo sí que soy histórico, tú solo estás anclado en el tiempo televisivo. Conmigo llegó la aventura y la acción - replica el épico héroe.

- Eh, un poco de respeto, por favor, que yo ya cosechaba éxitos cuando tú aún no sabías desenfundar una espada. Además, andate con ojo que tal y como están las cosas, tus heroicas acciones podrían ser consideradas como resistencia activa contra la autoridad.

- Claro, ahí tienes más suerte porque a tus hijos, por época, aún no les han llegado las nuevas tecnologías y no pueden convocar una manifestación por las redes sociales. De lo contrario tendrías garantizada una resistencia pasiva y una pertenencia a organización criminal.

- Buena idea Aguilucha, ahora mismo voy a hablar con los guionistas para que lo incorporen a la serie.

- ¡Pero si aún no ha llegado esa época a tu serie!

- Ya veremos la forma de hacerlo. Hemos resistido a una dictadura y a una posguerra, no podrán con nosotros. ¡No señor, no! - y se marcha Alcántara emocionado.

- Ah, pues no se crea éste que yo voy a ser menos, ahora mismo me creo mi cuenta de twiter y convoco una sentada, que ahora resultan ser más peligrosas que mis espadas.

miércoles, 22 de febrero de 2012

ENEMIGOS

El enemigo es peligroso, esgrime palabras, verbos y pensamientos. Probablemente demasiado complejos en estructura y planteamiento para unos cerebros tan vacíos de contenido, que en vez de agachar la cabeza y pedir perdón, aún siguen justificando la violencia cometida contra un grupo de ciudadanos, de estudiantes, de futuro sentado en la acera peleando por un mañana que otros están dispuestos a suprimir.
El enemigo se hace oír por las calles y subleva a las masas, blande como armas sus razonamientos y pruebas; esto es peligroso, demasiado, pueden hacer pensar al resto, a ese resto que acata conforme de no encontrarse, al menos, en la situación griega.
El enemigo es joven, resistente, incorruptible, generoso y paciente; nadie lo mueve, ni los palos, ni los golpes, ni la peor de las democracias cayendo sobre ellos, marcando sus cuerpos.
El enemigo, al parecer, somos todos los que contravenimos su postura.
Entonces, esto solo acaba de empezar.