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jueves, 28 de febrero de 2013

ÉTICA DE PRIMEROS AUXILIOS

Un farmacéutico se puede negar, alegando convicciones religiosas y morales, a la venta de preservativos, píldoras anticonceptivas o píldoras del día después; sin que ello suponga perjuicio para sí mismo.
Un bombero puede ser sancionado y expedientado por negarse a desahuciar a un ciudadano, alegando principios éticos y humanitarios. 
Algo debe estar fallando en una administración que permite interferir en la planificación familiar ajena, antes que en la defensa de los derechos fundamentales de las personas.
Se ve que estamos olvidando incluir en nuestro particular botiquín de primeros auxilios; la ética. 


miércoles, 13 de febrero de 2013

VIDAS ANÓNIMAS Y LIMITADAS

Hasta no hace mucho la cuestión a tratar era sobre la idoneidad de crear una sociedad anónima o una limitada, tal vez una cooperativa, o quizás autónomo a secas. Esto era antes, cuando la ciudadanía aún disponía de los medios para crear su propia empresa; ya fuera con capital propio, público o en préstamo, aunque fuera con el interés más asfixiante.

Ahora la propia empresa se basa en seguir sobreviviendo cada día, ciñiéndose únicamente a recursos propios, a veces hasta sin interés personal, para que el resultado final sean unas vidas anónimas y limitadas

martes, 22 de enero de 2013

COMÚN SENTIDO

El sentido común nos marca una forma de actuar, pensar o proceder dentro de los límites de la normalidad, es decir, tal y cómo se espera de una generalidad cívica y formada. Cualquier comportamiento fuera de lo habitual puede merecer diferentes calificativos: excepcional, inusual, anómalo, raro, extravagante o peculiar. Y cuando este particular proceder se escapa a nuestro entendimiento acabamos pensando que es una falta de sentido común, ergo, el devenir actual de nuestra clase política es la falta de sentido común.
En contraposición se encuentra nuestro común sentido de hastio, vergüenza, indignación, repulsa, cabreo, cansancio, desgana y el peor de todos, indolencia. Ya que de lo contrario no se entiende por qué si el común sentido del país es el rechazo de la falta de sentido común de los políticos, aún seguimos esperando. 
Será, por tanto, que a nosotros también nos va faltando...

martes, 15 de enero de 2013

UN GOLPE EN LA MESA

Cuando el nivel de ira y rabia contenida se eleva en nuestro organismo, necesitamos imperiosamente desprendernos de él; un grito a tiempo, un improperio a destiempo y últimamente, más que nunca, el golpe en la mesa. Ese con el que relacionábamos la reacción de nuestros padres enfurecidos con nosotros, con el trabajo, con el mundo o consigo mismo. 
Ahora nosotros lo emulamos con demasiada frecuencia. La realidad nos evidencia cada día más lo solos que estamos en medio de esta vorágine económica, política y social. Y consideramos que una respuesta rápida a nuestra desesperación es dar con fuerza un golpe en la mesa.
Lo damos. Un golpe seco, que a menudo hasta nos asusta. Resuena y se tambalea todo lo que hay sobre ella. Probamos a deslizar nuestros brazos a diestro y siniestro, arrasando con lo que haya en la mesa. 
Sorprendentemente descubriremos que todo cae; lo de la derecha por la derecha, lo de la izquierda por la izquierda y lo de centro según le convenga, sí, pero al fin y al cabo caerán por el mismo abismo que es el borde de la mesa. 

miércoles, 26 de diciembre de 2012

SILENCIO ENSORDECEDOR

No, no me he quedado muda, ni tan siquiera enmudecido. Nadie me ha censurado, ni me he autoimpuesto el silencio más absoluto. Sencillamente hay momentos en los que hay tanto que decir que las palabras se agolpan, aglutinándose en la punta de la lengua, en mi caso en la punta de los dedos, desordenadas y presurosas por ser las primeras en cobrar vida. Y en el intento de organizarlas se me quedan prendidas muchas de ellas con imágenes que desearía borrar y desterrar de nuestra actual realidad. 
A veces resulta demasiado complicado convivir con las situaciones que nos está tocando "sobrevivir" y las palabras, sobrecogidas, gritan desesperadas sin que nadie las escuche.