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martes, 29 de octubre de 2013

PATRIOTISMO ADULTERADO

    El patriotismo de algunos reside en sacar pecho con una camiseta deportiva Made in Bangladesh a 82 € los colores nacionales, entonando cuatro de las pocas palabras que saben en inglés (We are the champions), sujetando una bufanda cutre de origen desconocido, por la que han regateado en el chino de su barrio.
    Y a eso se le llama sentir los colores. 

lunes, 15 de julio de 2013

REENCUENTRO

Afirmó J.S.Mill en su Diario que el fin del mismo residía en la necesidad de experimentar con los pensamientos y que para ello se obligaría a tener por lo menos un pensamiento cada día, que mereciera ponerse por escrito. Salvando las distancias, que son  muchas, este ha sido siempre mi propósito y mi prolongado silencio no se ha debido a la falta de pensamientos, dato que por cierto sería alarmante. Tampoco que no mereciera ponerse por escrito, no. Todo lo contrario, cada día mi antesala mental se llenaba de ideas y ocurrencias derivadas del devenir ya fuera personal o ese otro tan manido, social político/económico; pero yo misma le aplicaba un filtro que les impedía pasar de la antesala, ya que mi lenguaje, probablemente empobrecido y en crisis como todos nosotros, se había dejado menguar y amilanar contagiado del aquel con el que nos tratan a diario, formulando tan solo despropósitos faltos de argumentación racional y plagados de improperios, hablando en plata, insultos, maldiciones y todos los sapos y culebras propios del enfado de un personaje de cómic. Ahora espero haberme redimido y retomar el sano ejercicio de construir con la palabra, aunque permítanme la licencia ocasional de que la vehemencia verbal me supere y acabe blasfemando contra todos aquellos para los que servimos de escarnio, es decir, se va a reír de nosotros vuestra ......... madre. Más claro, agua. 

lunes, 11 de marzo de 2013

DESCANSANDO DE LA SOCIEDAD

Le pido disculpas a todo aquel que de vez en cuando se pasea por aquí, recalando en mis discretas y breves reflexiones, ya que últimamente se dilatan en fecha, en vez de acudir con frecuencia a mis dedos volcándose en la pantalla, para luego entrar por vuestras retinas y quizás rozar brevemente esa pequeña fibra interior que todos necesitamos sentir cada vez más a menudo.
No se trata de pereza, ni desidia, ni dejadez, ni por acumulación de tareas; se trata, tan solo, de cansancio, no de las palabras, no de este insignificante contacto virtual entre lo que yo necesito expresar y unos pocos vienen a buscar. Se trata del cansancio que ha surgido de retener tantas pésimas y devastadoras imágenes en mi memoria, acumulándose como una montaña de basura que nadie se hace cargo de reciclar y que, por mucho que lo intento, no consigo hacer desaparecer. 
No me he planteado mirar hacia otro lado, ni cerrar los ojos ante la colección de noticias diarias que convierten nuestros días en un rosario de calamidades; tan solo me han cegado tanto que me he visto obligada a entrecerrar los ojos, pero no encuentro alivio, ni tan siquiera parapetándome tras unas gafas de sol. Esta crisis no es solo económica, ni política, también es social y esa es la más dolorosa, porque mientras unos claman por resolver y solucionar esta insoportable situación, otros se aborregan sentandos frente a la televisión esperando que les vomiten encima algo con lo que entretenerse. 
Por eso mis palabras han menguado, sintiéndose inútiles entre tanto despropósito e indolencia, y miro tras la ventana a esa multitud huérfana de un futuro inmediato, jugando a disimular que no sucede nada.
Perdón, si por un breve lapsus de tiempo, necesito entrecerrar los ojos antes de acabar tan ciega como el resto.

jueves, 28 de febrero de 2013

ÉTICA DE PRIMEROS AUXILIOS

Un farmacéutico se puede negar, alegando convicciones religiosas y morales, a la venta de preservativos, píldoras anticonceptivas o píldoras del día después; sin que ello suponga perjuicio para sí mismo.
Un bombero puede ser sancionado y expedientado por negarse a desahuciar a un ciudadano, alegando principios éticos y humanitarios. 
Algo debe estar fallando en una administración que permite interferir en la planificación familiar ajena, antes que en la defensa de los derechos fundamentales de las personas.
Se ve que estamos olvidando incluir en nuestro particular botiquín de primeros auxilios; la ética. 


miércoles, 13 de febrero de 2013

VIDAS ANÓNIMAS Y LIMITADAS

Hasta no hace mucho la cuestión a tratar era sobre la idoneidad de crear una sociedad anónima o una limitada, tal vez una cooperativa, o quizás autónomo a secas. Esto era antes, cuando la ciudadanía aún disponía de los medios para crear su propia empresa; ya fuera con capital propio, público o en préstamo, aunque fuera con el interés más asfixiante.

Ahora la propia empresa se basa en seguir sobreviviendo cada día, ciñiéndose únicamente a recursos propios, a veces hasta sin interés personal, para que el resultado final sean unas vidas anónimas y limitadas

lunes, 4 de febrero de 2013

SOBREVIVIENDO

Sin llegar a ser galgo, parecía estar dentro del pellejo de esa escualida estirpe de podencos, a los que se les marcan los huesos como si fueran simples esqueletos recubiertos.
Los ojos eran dos puntos temerosos, que rehuían mirar de frente procurando pasar desapercibido. Cojeaba de una de las patas traseras o de una delantera, o puede que de las dos.
Llevaba, literalmente, el rabo entre las patas, sin más metáforas, ni alegorías.
Olisqueó alrededor de un contenedor, luego de otro. Se detuvo un momento, como si sopesara su decisión y acabó volviendo al primero. Apoyado de mala manera sobre sus cuartos traseros, se asomó a aquel abismo de hedor y desperdicios en busca de algo que rescatar.
No se anduvo con muchos remilgos para meter el hocico y en cuanto su olfato se puso en alerta, enseñó los dientes a las bolsas de plástico que, flácidas y disciplientes, se desgarraron esparciendo generosas los deshechos.
Aún no había terminado de tragar el primer bocado, cuando aparecieron otros hocicos imitando sus incursiones en la basura, formando un grupo coral, que parecía estar asomándose a las más oscuras profundidades.
A dentelladas se repartieron su curiosa caza: embolsada, etiquetada, embalada y casi caducada. El único código establecido entre ellos: no enseñarse nunca los dientes. No hay que confundir al enemigo. La culpa reside en quién se creyó amo, colocándoles la correa hasta asfixiarles para luego abandonarlos y, aún así cada vez que les place o les conviene, seguir pateándolos.

jueves, 24 de enero de 2013

MONÓLOGO INVERNAL

Yo soy la nieve. La prueba evidente del invierno. El frío materializado sobre las calles que andas y desandas. La que provoca que vayas con los hombros encogidos, bien por el viento helado, bien como signo del que ignora o necesita ignorar. Soy la que esconde el sol para evitar derretirme antes de tiempo y entorpeceros vuestras monótonas vidas con mi presencia. Os voy cubriendo mansamente, con la calma de la certeza de que nada podrá impedirlo. Convierto en hielo vuestros pasos y blanqueo el paisaje gris plomizo de vuestros horizontes. Y aún, vosotros, no os dais cuenta de cuál es mi propósito. Os concedo cada invierno la oportunidad de reescribiros sobre mi folio en blanco, detengo vuestros pasos para que andéis con más cuidado y oculto vuestros fallos bajo mi nívea capa. Pero os seguís empeñando en hacerme desaparecer y sobre mí solo quedan unas ennegrecidas y cotidianas huellas, que lentas e inseguras pasaron de largo. 

martes, 22 de enero de 2013

COMÚN SENTIDO

El sentido común nos marca una forma de actuar, pensar o proceder dentro de los límites de la normalidad, es decir, tal y cómo se espera de una generalidad cívica y formada. Cualquier comportamiento fuera de lo habitual puede merecer diferentes calificativos: excepcional, inusual, anómalo, raro, extravagante o peculiar. Y cuando este particular proceder se escapa a nuestro entendimiento acabamos pensando que es una falta de sentido común, ergo, el devenir actual de nuestra clase política es la falta de sentido común.
En contraposición se encuentra nuestro común sentido de hastio, vergüenza, indignación, repulsa, cabreo, cansancio, desgana y el peor de todos, indolencia. Ya que de lo contrario no se entiende por qué si el común sentido del país es el rechazo de la falta de sentido común de los políticos, aún seguimos esperando. 
Será, por tanto, que a nosotros también nos va faltando...

jueves, 10 de enero de 2013

LA BUENA NOTICIA

Uno de mis propósitos de año nuevo es la de incluir en este blog una entrada mensual dedicada a una buena noticia. 
Después de una hora navegando por diferentes ediciones digitales de prensa he desistido ante el desánimo que me estaba invadiendo a causa de las innumerables malas noticias, que nos inundan diariamente. 
No desisto, seguiré buscando, aunque visto lo visto resulta ser una tarea poco grata y con escasos resultados. 
¿Es esta nuestra lamentable actualidad o a la que nos quieren forzar?

lunes, 7 de enero de 2013

EL LEGADO DE LOS REYES MAGOS

El día después de Reyes los niños presumen ante sus semejantes infantiles de sus regalos, los adultos descambian las equivocadas tallas (o a las que les gustaría aspirar y así se creen "obligados" a adelgazar) y otros tantos se compran los regalos con el impersonal billete que algún Rey ha dejado dentro de un sobre. 
Melchor, Gaspar y Baltasar se sientan resignados a observar cuánto nos durará esta efímera felicidad y cuándo volveremos a nuestra habitual estado de frustración. 
Para algunos el proceso comienza en el mismo instante en el que abren los paquetes, para otros cuando los papeles de los envoltorios se acumulan en el contenedor de la basura y otros cuando constatan con los demás que hay quién siempre tiene más. Estas no son más que las infalibles consecuencias del consumismo navideño: gasto desmedido y frustración. Feliz fin de la Navidad. 

miércoles, 2 de enero de 2013

SALIDAS DE EMERGENCIA

Las fiestas navideñas se han mimetizado tanto con nuestros estilos de vida que ahora se asemeja sobremanera a un centro comercial.
Todos acuden a ella en masa buscando ese "no sé qué" incapaz de encontrarlo en ningún otro lugar y que previo pago le reportará un fugaz pero intenso momento de felicidad. 
Posee su propio horario especial, impidiendo el acceso a la fraternidad, la paz y la solidaridad fuera del horario comercial. Ofrece ofertas promocionales para captar nuevos clientes y para fidelizar a los habituales. Se adorna con las mejores luces para atraer al público reticente y utiliza eslóganes para captar la atención de aquellos incautos que pretendían pasar de largo de esta hoja del calendario.
Todo el contenido material navideño imprescindible para pasar unas navidades aceptables socialmente se encuentra en los centros comerciales, envueltos por ese "amor" tasado económicamente y pensado por  las mentes creativas, dispuestas a vendernos lo invendible: ya sea un jersey creado en serie, como la historia de un dios que ahora se viste de Massimo Dutti, Bershka o Zara, según bolsillos. 
Solo observo un fallo en esta asimilación de la Navidad con los centros comerciales y es que, a diferencia de ellos, no posee salidas de emergencias. Así que estamos condenados a permanecer dentro de ella hasta el final, sin poder escaparnos por alguna de esas puertas que nos conceden la libertad aunque nos delaten de desertar con sus alarmas acusatorias, bajo la atenta mirada reprobatoria del resto que nos observa huir de la manada.



miércoles, 26 de diciembre de 2012

SILENCIO ENSORDECEDOR

No, no me he quedado muda, ni tan siquiera enmudecido. Nadie me ha censurado, ni me he autoimpuesto el silencio más absoluto. Sencillamente hay momentos en los que hay tanto que decir que las palabras se agolpan, aglutinándose en la punta de la lengua, en mi caso en la punta de los dedos, desordenadas y presurosas por ser las primeras en cobrar vida. Y en el intento de organizarlas se me quedan prendidas muchas de ellas con imágenes que desearía borrar y desterrar de nuestra actual realidad. 
A veces resulta demasiado complicado convivir con las situaciones que nos está tocando "sobrevivir" y las palabras, sobrecogidas, gritan desesperadas sin que nadie las escuche.

martes, 11 de diciembre de 2012

NAVIDAD, AZUL NAVIDAD

El manido villancico entona Navidad, blanca navidad, el marketing nos había aleccionado para relacionarla con el color rojo o, incluso con el dorado o verde abeto, pero para lo que no estábamos preparados era para que ahora en España la navidad se vistiera de azul. 
De manera progresiva las calles de las ciudades y pueblos que se encuentran gobernados por el PP se han ido volviendo cada vez más azul. Primero para las campañas electorales, luego para celebrar la victoria de los populares, a continuación cambiando emblemas locales que hasta la fecha ostentaban un color distinto al azul y definitivamente en navidad. 
Los tonos rojos han desaparecido prácticamente de la estética navideña, dejando paso a unas calles que resplandecen azuladas envolviéndonos a todos suavemente. 
De lo que deduzco que:
- o intentan alienarnos de manera subliminar, para consumir aún más nuestras conciencias y nuestro pensamiento libre, y que acabemos considerando que la única opción correcta y verdadera es la del camino azul.
- o bien pretenden azularnos, es decir, el color azul en la escala cromática transmite calma y relajación, con lo que pueden tenernos en la calle en navidad de manera controlada sin conatos de desesperación o rabia causados por la frustrante situación en la que vivimos. Algo que no podrían conseguir si el color rojo, el de la pasión, nos rodesease e impulsase a dar rienda suelta a nuestros sentimientos.
Una eficaz estrategia de marketing político o de control de las masas, según se mire. Todos es que nos acabemos volviendo contra ellos, con complejo de pitufos para ajustarle las cuentas a nuestro propio Gargamel.

domingo, 11 de noviembre de 2012

DECLARACIÓN DE AMOR

Los políticos, como habitualmente se suele decir, están hechos de otra pasta, de lo contrario sería incomprensible entender sus comportamientos, sus actitudes o sus declaraciones, de las cuales se desdicen con la misma rapidez que olvidan que un día las dijeron. 
Ahora el PP ha realizado una campaña que ha llamado mi atención sobremanera; una campaña política con su correspondiente desembolso pecuniario, en la que declaran su profundo amor por los catalanes. Perdón si no me levanto a aplaudir semejante hazaña, pero es que aún no he podido reaccionar. 
Declaran abiertamente su amor por los habitantes de una de nuestras comunidades alegando que: "Los catalanes hacen cosas" o " Echo de menos el pan tumaca". Hasta ahora estaba completamente convencida de que los catalanes hacen tantas cosas como puedan hacerlas los murcianos, los riojanos o los andaluces y de que no sé cómo se puede echar de menos el pan tumaca, cuando en el resto del país también existe el pan y el tomate, pero se ve que vivo en un inmenso error. 
Esta estrategia política roza la ridiculez, degradando la inteligencia del ciudadano ya sea digno de ser amado por el PP o no.
Hacen ostentanción del esperpento, salvando las distancias con su máximo representante en nuestra literatura española, Valle-Inclán. Pero haciendo uso de la que él definió como la tercera forma de ver el mundo que no era otra sino mirarlo desde un plano superior, considerando a los personajes de la trama como seres inferiores al autor, con un punto de ironía.
Ironía, desde luego, no les falta para plantarse delante de una cámara y pronunciar discursos vacuos e infantiles, carentes de sentido y lo que es más, carentes de ese amor del que quieren convencer a los catalanes.
En vez de gastarse el dinero en tal declaración falsa e irrisoria, deberían ir casa por casa de cada uno de todos los españoles agradeciéndonos sus sueldos y su estado de bienestar, mientras nosotros intentamos sobrevivir sin que nadie nos quite la dignidad. 
Esa sí que sería una verdadera declaración de amor. Amor a la honestidad. 


lunes, 15 de octubre de 2012

RUTINAS

Me sé de memoria cada día,con su rutina estática y persistente en su insistencia de prolongarse. El mapa de los días con su geografía bien aprendida, por el único e irrazonable motivo de repetirse los mismos accidentes políticos, o económicos, o sociales; porque la historia, inevitablemente pretenciosa, ha decidido no pasar desapercibida en este momento de nuestras vidas. Y así, nos hemos convertido en unos ciudadanos afectados de indolencia e inmadurez ética y social. 
Una rutina que está tan madura, que intuyo tiende a estar caduca y alguien debería plantearse retirarla del mercado antes de que nos intoxiquemos, aún  más. 

miércoles, 3 de octubre de 2012

ALARMA

Hace un mes que suena una alarma en los alrededores de mi casa. Su presencia no tiene ningún sentido justificado, nunca antes la habíamos escuchado y no suena como ninguna otra. No tiene un horario fijo, suena de manera intermitente y apenas unos segundos; aunque su sonido llega a ser irritante por el profundo tono agudo que muestra. 
En un principio estuve decidida a buscar su origen, desistí. Ahora forma parte de mi rutina. De lo que he sacado una deducción; las alarmas suenan avisándonos de que algo sucede, pero aunque en un principio mostramos preocupación, acabamos acostumbrándonos a la sensación de riesgo. Las escuchamos de fondo, pero seguimos con nuestras vidas. 
Puede que cuando el peligro ya sea inevitable tomemos consciencia de que estábamos avisados.

lunes, 10 de septiembre de 2012

DE ANIMALES Y POLÍTICOS

Tengo la mala pata, y no va con segundas o quizás sí, de tener un vecino canino que ladra desaforadamente a cualquier hora del día, llamando la atención de todo el edificio que intuyo debe maldecirlo tanto como yo. Reconozco que mi amor por los animales se esfuma cada vez que escucho su agudo ladrido taladrando mi rutina o mi descanso. Procuro ser cabal y recordar que el comportamiento animal está supeditado a la educación del dueño, que en este caso resulta ser más animal que el propio can; ya que la fémina que lo acogió no solo no reprime los ladridos, sino que los acompaña del desacompasado ruido de sus tacones por toda la casa y las escaleras.
Por tanto, la responsable es la dueña y es a quién hay que dirigirse para reprocharle la molesta banda sonora con la que nos obliga a vivir.
De lo cual se deduce que ciertos comportamientos y actitudes no pueden ser reprochados a quién no tiene consciencia, por lo que si ahora nos resulta molesto el discordante "ruido" del actual gobierno, deberíamos dirigirnos a aquellos que los votaron pensando que no acabarían ladrando o tal vez sean éstos los que perdieron la consciencia y andan ahora, como todos, aullando.