Mostrando entradas con la etiqueta 15M. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta 15M. Mostrar todas las entradas

miércoles, 13 de febrero de 2013

VIDAS ANÓNIMAS Y LIMITADAS

Hasta no hace mucho la cuestión a tratar era sobre la idoneidad de crear una sociedad anónima o una limitada, tal vez una cooperativa, o quizás autónomo a secas. Esto era antes, cuando la ciudadanía aún disponía de los medios para crear su propia empresa; ya fuera con capital propio, público o en préstamo, aunque fuera con el interés más asfixiante.

Ahora la propia empresa se basa en seguir sobreviviendo cada día, ciñiéndose únicamente a recursos propios, a veces hasta sin interés personal, para que el resultado final sean unas vidas anónimas y limitadas

martes, 15 de enero de 2013

UN GOLPE EN LA MESA

Cuando el nivel de ira y rabia contenida se eleva en nuestro organismo, necesitamos imperiosamente desprendernos de él; un grito a tiempo, un improperio a destiempo y últimamente, más que nunca, el golpe en la mesa. Ese con el que relacionábamos la reacción de nuestros padres enfurecidos con nosotros, con el trabajo, con el mundo o consigo mismo. 
Ahora nosotros lo emulamos con demasiada frecuencia. La realidad nos evidencia cada día más lo solos que estamos en medio de esta vorágine económica, política y social. Y consideramos que una respuesta rápida a nuestra desesperación es dar con fuerza un golpe en la mesa.
Lo damos. Un golpe seco, que a menudo hasta nos asusta. Resuena y se tambalea todo lo que hay sobre ella. Probamos a deslizar nuestros brazos a diestro y siniestro, arrasando con lo que haya en la mesa. 
Sorprendentemente descubriremos que todo cae; lo de la derecha por la derecha, lo de la izquierda por la izquierda y lo de centro según le convenga, sí, pero al fin y al cabo caerán por el mismo abismo que es el borde de la mesa. 

jueves, 29 de noviembre de 2012

¿ANONIMATO PERMITIDO?

Vicente: deshauciado.
Ana: tres años en paro y madre de dos hijos.
Raúl: acaba de marcharse a Alemania con un contrato de tres meses.
Miguel: ha vuelto a casa de sus padres después de haberse independizado.
Cristina: agredida en una manifestación estudiantil, cuando reclamaba su derecho a una educación pública.
María: ella, su marido, su hijo, su nuera y sus dos nietos, viven de la pensión de invalidez de su marido.
Carmen: deshauciada y en huelga de hambre frente a la oficina de la entidad, que le reclama el pago de la hipoteca.
Fernando: vive en su coche desde hace ocho meses.
Gloria: no puede pagar las medicinas de su hijo con parálisis cerebral.
Teresa: acaban de suspender el proyecto de investigación en el que estaba trabajando.

Joaquín Almunia: comisario europeo de Competencia, que durante una conferencia de prensa en Bruselas afirmó: "Los responsables son los que gestionaron mal las entidades, no se trata ahora de dar nombres y apellidos porque saldría una lista muy larga".

Disponemos de todo el tiempo necesario, empiecen a enunciar los nombres de los responsables, porque nuestra actualidad ya está salpicada a diario de los nombres de la gente anónima que sufre las consecuencias o ¿es que la comisión de estos delitos financieros realmente va a quedar impune?
Si ya han perdido la credibilidad, al menos conserven la dignidad. 

lunes, 15 de octubre de 2012

RUTINAS

Me sé de memoria cada día,con su rutina estática y persistente en su insistencia de prolongarse. El mapa de los días con su geografía bien aprendida, por el único e irrazonable motivo de repetirse los mismos accidentes políticos, o económicos, o sociales; porque la historia, inevitablemente pretenciosa, ha decidido no pasar desapercibida en este momento de nuestras vidas. Y así, nos hemos convertido en unos ciudadanos afectados de indolencia e inmadurez ética y social. 
Una rutina que está tan madura, que intuyo tiende a estar caduca y alguien debería plantearse retirarla del mercado antes de que nos intoxiquemos, aún  más. 

miércoles, 3 de octubre de 2012

ALARMA

Hace un mes que suena una alarma en los alrededores de mi casa. Su presencia no tiene ningún sentido justificado, nunca antes la habíamos escuchado y no suena como ninguna otra. No tiene un horario fijo, suena de manera intermitente y apenas unos segundos; aunque su sonido llega a ser irritante por el profundo tono agudo que muestra. 
En un principio estuve decidida a buscar su origen, desistí. Ahora forma parte de mi rutina. De lo que he sacado una deducción; las alarmas suenan avisándonos de que algo sucede, pero aunque en un principio mostramos preocupación, acabamos acostumbrándonos a la sensación de riesgo. Las escuchamos de fondo, pero seguimos con nuestras vidas. 
Puede que cuando el peligro ya sea inevitable tomemos consciencia de que estábamos avisados.

miércoles, 26 de septiembre de 2012

UNA NORMALIDAD QUE EXASPERA

Distinguidas Señorías, señores diputados del Congreso, estimados representantes del pueblo; no puedo menos que felicitarles por la magnífica labor que realizaron ayer tarde. En unas condiciones poco propicias ustedes supieron actuar de manera loable y admirable llevando a cabo su trabajo con absoluta normalidad.
Parapetados y aislados, así han llegado a describirlo. Efectivamente ustedes estaban completamente aislados en su propia normalidad y rutina mientras la calle rugía. Esa calle llena del mismo pueblo al que ustedes se acercan cuando van rascando votos en época de campaña y ayer evitaban acobardados.
Su "normalidad" consistió en que los 50 diputados, de los 350 que deben acudir al Congreso, ignoraron lo que sucedía en el exterior, es decir, lo mismo que hacen siempre. 
¿Hasta cuándo creen que vamos a poder seguir aguantándolo? 


lunes, 16 de julio de 2012

DIMISIÓN

No voy a pedir la dimisión de Rajoy por sus sangrantes recortes a la clase obrera, ni tampoco la de sus ministros que avivan los fuegos de todos y cada uno de los frentes abiertos acatando la política de partido sin perspectiva propia, tampoco pediré la dimisión de la hija de Fabra por su incontinencia verbal, falta de clase política, ignorancia y desconocimiento de la oratoria.
No hablaré de la dimisión de Rubalcaba por su blando papel de oposición y que juega a saber las respuestas (como en su día también decía saberlas Rajoy) y no darlas.
Ni que decir tiene que tampoco voy a pedir la dimisión de los dirigentes de los sindicatos por abandonarnos reiteradamente, ni la de los mandamases de la patronal por claudicar ante el gobierno, ni mucho menos la de los banqueros por robar y robar y robar.
No voy a pedir la dimisión de ninguno de ellos, ni la del resto de políticos y secuaces a la orden del dinero; sino que voy a pedir la dimisión de la sociedad. Sí, de nuestra sociedad, esta que permite y admite, que se resigna y acalla, la que disimula mientras los pilares de la clase social se pierden; porque son pocos, muy pocos, los que siguen saliendo a la calle a exigir y demandar lo que se espera de una sociedad democrática.
Dimitamos y sentémonos frente al televisor, una anestesia gratuita con la que adormecer y acallar a la plebe.
No nos engañemos, todo esto nos sigue sucediendo porque nosotros lo estamos permitiendo.

lunes, 2 de julio de 2012

¿VICTORIA?

Hoy que el sentido patriótico alcanza cotas más altas que la prima de riesgo me planteo por qué ese sentimiento que mueve masas, arrasando calles, sublevando al más conformista y deseando el éxito en forma de victoria, no se mateariliza de igual manera para conseguir otros objetivos comunes, que aunque no se jueguen once contra once detrás de un balón, también son españoles y nos afectan más directamente.
Anoche los mismos que se conforman con los expolios de los banqueros, las mentiras de los políticos, aquellos que no exigen de forma real soluciones, quienes no se plantean insumisiones fiscales, los que no se manifiestan, los mismos que no alzan la voz y se resignan, y se callan, y agachan la cabeza, y no patalean, ni sacan la rabia española para evitar desahucios, aquellos que miran desde la cómoda retaguardia como otros salen a las calles reclamando derechos; esos, anoche, gritaban enfervorecidos: ¡Yo soy español!
Españoles, sí, pero ¿para qué cosas? ¿Sólo para las fáciles, las festivas, las que se trabajan otros y luego enarbolamos como nuestras? ¿Para eso somos españoles?

viernes, 18 de mayo de 2012

PERFIL DEL INDIGNADO

Yo, tú, él, ella, nosotros, vosotros y ellos.
¿Ellos? No, ellos no.
Ellos no sufren indignación, lo suyo tiene otro nombre; corrupción.

lunes, 14 de mayo de 2012

EFEMÉRIDES DE LA INDIGNACIÓN

En estos días previos al 15M, hay quienes se están preocupando más en analizar la supervivencia o no de este movimiento, antes que plantearse la necesidad, aún urgente, de su existencia. 
Un año después la preocupación se basa en el número de individuos que aún secundan este lema o de si su presencia en las calles es significativa de cara, supongo, a mayor cobertura para los medios de comunicación. La noticia, para muchos, es si el 15M es aún noticiable, si llenará portadas de periódicos o colocará a España en el punto de mira del resto del mundo, o al menos del mundo al que le importamos, aunque solo sea por motivos meramente económicos.

Cortos de miras deben de ser éstos que viven tan ajenos a la realidad, ignorantes del pensamiento global de insatisfacción e indignación.
El 15M, no se encuadra en un movimiento. El 15M fue el resultado de un; ¡Basta ya! y éste aún persiste, continúa en el día a día de los que votaron un cambio que no ha llegado y de los que no lo votaron, porque sabían que no llegaría.

El 15M vive en cada casa a diario, una revolución en la intimidad de las finas paredes de las hipotecadas casas, que destilan gritos contenidos contra quienes aún no están dispuestos a escuchar. 
El 15M ha salido a la calle durante todo este año, de una manera o de otra; contra los recortes en educación, en sanidad, contra la impuesta reforma laboral, contra los cierres de hospitales públicos, de centros de educación. El 15M ha estado en la puerta de tantas casas destinadas al embargo y sus propietarios al desahucio. El 15M está dentro de cada uno de nosotros reclamando y exigiendo soluciones, revelados frente a aeropuertos sin aviones, entidades bancarias que engañan a sus clientes, políticos que mienten y policías que apalean a los ciudadanos por orden suprema.

El 15M es cada día; así que si por su bienestar (ése que solo ellos disfrutan), pretenden creer que ya no existe, da igual. Si no es el 15M será el 20A, el 2F, el 27J, el 4N, el 29S.
Mal futuro nos aguarda si aún no se han dado cuenta de nada y siguen ajenos a todo. 
Pero peor futuro será si aún no estamos dispuestos a hacérselo entender.