jueves, 10 de octubre de 2013

REVÁLIDA SUSPENDIDA

    Resulta que hoy se va a aprobar la nueva reforma educativa del ministro Wert, aquella que promueve incluir, nuevamente, conceptos como la reválida. Esa que evoca otros tiempos ya pasados en tonos sepias, desgastados y apolillados, y que defiende la necesidad de una evaluación externa para revalidar lo que ya en su día estaba validado, es decir, una vez aprobado se necesita de la reprobación y entonces se considerará superado el ciclo correspondiente.
    Resulta que hoy se va a aprobar la nueva reforma educativa del ministro Wert, aquella que ha sido validada entre las filas de su partido, pero que no va a contar con la aprobación de la evaluación externa en el Congreso de los Diputados del resto de partidos, es decir, no va a aprobar la reválida. Entonces, ¿cómo es que va a superar el ciclo y será enviada al Senado? ¿cómo no contando con la nota mínima obtendrá financiación estatal, es decir, becas? ¿cómo es que tendrá la plaza asegurada si no ha demostrado estar lo suficientemente cualificada? Será que va a ir a por la privada...

viernes, 20 de septiembre de 2013

EDUCACIÓN TRAGICÓMICA

    La Educación de España reside sobre las manos de un actor tragicómico frustrado, capaz de disfrutar convirtiendo las tragedias ajenas en pequeñas comedias o vodeviles plenos de sarcasmo e ironía con los que disfrutar en la intimidad del despacho que le regalaron las urnas.
    Podría haberse encaminado hacia el séptimo arte llenando cada noche la función de un teatro con su sola presencia sobre las tablas, encarnando al perverso villano que se frota las manos mientras sus carcajadas resuenan en la platea, pero desafortunadamente prefirió su interpretación e intervención en política, faceta donde estas habilidades son también valoradas. Aunque es evidente que se siente reprimido y no le permiten defender su papel en su totalidad, coartando sus dotes interpretativas y no permitiéndole, cuanto desearía, salirse del guión para aportar a su personaje de más personalidad. 
    El, que podría estar granjeándose los aplausos de un público entregado a su arte en los teatros, se tiene que enfrentar a los abucheos de unos incultos e ignorantes, que son incapaces de apreciar su vis cómica. Pobre incomprendido. Si Lope de Vega levantara la cabeza.


martes, 27 de agosto de 2013

EL CLAN DE LA ROSA (I)

Podría decirse que nunca había destacado hábilmente en nada, que siempre había pasado desapercibido sin ser objeto de demasiadas atenciones o miradas,y quizá, en esa capacidad para no hacerse notar residía su propio éxito, o lo que él entendía como tal. Algunos lo tildaban de capacidad camaleónica para saber adaptarse a todas las situaciones y creyéndolo una virtud lo habían erigido máximo representante de las aspiraciones, anhelos y deseos de la organización. 
Una organización que había nacido con el loable propósito de satisfacer las necesidades básicas de su gente, aunque con el tiempo habían descubierto que cubrir las necesidades básicas de unos les permitía a ellos proporcionarse cierta superfluidad, a la que sin ninguna dificultad habían sabido acomodarse. 
Y ahora le tocaba a él seguir manteniendo ese acomodamiento, por eso, sin grandes aspavientos y con una actitud más bien insegura, de mirada huidiza y algo cabizbajo, no levantaba la voz más allá de lo que él podía considerar zona segura, es decir, aquella que les aseguraba la posición sin arriesgar demasiado, esperando que las dificultades se diluyeran. 
Aunque su parco discurso no era el mismo bálsamo para todos y algunos en la organización empezaban a rebelarse, reclamando cambios, exigiendo una nueva voz, quizá con mayores aspiraciones a consolidar sus estatus o algún enajenado suspirando por la restauración de aquellos primeros principios éticos.
Sin ningún ánimo de abandonar su presitigiosa posición, sospechaba de las argucias que se fraguaban a sus espaldas, de los corrillos en los pasillos de la sede que se silenciaban a su paso, de las sonrisas complacientes y de los halagos sin mesura. Por tanto sabía que más pronto que tarde le invitarían a marcharse, aunque no movería ni un solo dedo hasta tener bien asegurado indefinidamente su futuro. No aceptaría cualquier migaja, después de todo aquella era una organización que garantizaba necesidades y él, a estas alturas, tenía demasiadas. 

miércoles, 17 de julio de 2013

LA SAGA DE LOS GENOVESES (I)

    El capo se atusó el pelo observando el resultado en el reflejo que de su propia imagen le devolvía su nuevo Rolex. Un reflejo algo distorsionado, pero brillante y dorado, enmarcando su cara imperfecta en la precisa esfera rectangular. El segundero, con ese sonido acompasado y rítmico, deslizándose de segundo a segundo, marcando en su imagen reflejada unos puntos cardinales invisibles, pero que él sabía ver: el flequillo repeinado hacia un lado, los pelos de las cejas bien alineados, las patillas y la barba repasadas, no muy pobladas pero tampoco dejando ver las marcas que la juventud le dejaron de recuerdo imborrable sobre la piel. Se observó las uñas y le produjo fastidio encontrar un pequeño padrastro en su pulgar derecho, el mismo con el que, en un intento de aparentar naturalidad y cercanía, suele dar el ok a sus empleados. Comenzó a mordisquearlo, dándole pequeños tironcitos con suavidad, evitando arrancárselo. Pero la pielecilla indomable se resistía a resquebrajarse bajo los dientes del capo y él, pertinaz, seguía lamiéndola, intentando vencerla finalmente. 
    Notó cierto escozor, avisándolo de que aquella incursión no acabaría bien, pero sus dientes, su lengua, su boca aún con aliento al café matutino, trabajaba como una excavadora insistente en aquel inquebrantable e insignificante trozo de piel que pretendía darle la mañana. 
    No pudo por menos que sentirse ridículo viéndose ahora con el dedo en la boca en el reflejo del espejo retrovisor. Las miradas del chófer y de él se encontraron sin tiempo a apartar su babeado dedo de la boca, maldiciéndose por mostrarse como un bebé, que busca consuelo en el pulgar. 
    El coche viró a la izquierda y enfiló la calle de las oficinas. La radio marcó las señales horarias y el boletín de noticias comenzó la sangría diaria a la que los tenían sometidos, desde que más de uno se había ido de la lengua. Escuchó con atención frunciendo el ceño, aquello no le gustaba, se sabía demasiado. La voz de la radio, impávida mientras desgranaba sus "negocios", llamó su atención con nuevos datos y pruebas descubiertos. Las aletas de la nariz se le abrieron intentando tomar bocanadas de aire que le calmaran, el coche paró frente al edificio de la sede, resopló y en un acto de autosuficienca se arrancó el insufrible padrastro. El dedo comenzó a sangrar ligeramente con un dolor intenso. Se acabó, pensó, un remedio eficaz y rápido. 


lunes, 15 de julio de 2013

REENCUENTRO

Afirmó J.S.Mill en su Diario que el fin del mismo residía en la necesidad de experimentar con los pensamientos y que para ello se obligaría a tener por lo menos un pensamiento cada día, que mereciera ponerse por escrito. Salvando las distancias, que son  muchas, este ha sido siempre mi propósito y mi prolongado silencio no se ha debido a la falta de pensamientos, dato que por cierto sería alarmante. Tampoco que no mereciera ponerse por escrito, no. Todo lo contrario, cada día mi antesala mental se llenaba de ideas y ocurrencias derivadas del devenir ya fuera personal o ese otro tan manido, social político/económico; pero yo misma le aplicaba un filtro que les impedía pasar de la antesala, ya que mi lenguaje, probablemente empobrecido y en crisis como todos nosotros, se había dejado menguar y amilanar contagiado del aquel con el que nos tratan a diario, formulando tan solo despropósitos faltos de argumentación racional y plagados de improperios, hablando en plata, insultos, maldiciones y todos los sapos y culebras propios del enfado de un personaje de cómic. Ahora espero haberme redimido y retomar el sano ejercicio de construir con la palabra, aunque permítanme la licencia ocasional de que la vehemencia verbal me supere y acabe blasfemando contra todos aquellos para los que servimos de escarnio, es decir, se va a reír de nosotros vuestra ......... madre. Más claro, agua. 

miércoles, 24 de abril de 2013

EL RUIDO DE LOS LIBROS

Resulta curioso que tras celebrar el Día del Libro, consecutivamente en el calendario le siga el Día del Ruido. Y negando la evidencia demostrada que este día reclama la necesidad del respeto al silencio, propio y ajeno; me gustaría pensar que hoy el único sonido que se escuche sea el sigiloso roce de las páginas al pasar, de los recién estrenados libros que recibimos ayer. Los hogares, llenos de murmullos mascullados, entre párrafo y párrafo. El aleteo de las pestañas moviéndose convulsivamente entre vocal y consonante, al compás de la danza aprendida del movimiento de los dedos deslizándose por el canto de los libros. El imperceptible rumor del cuerpo estirándose para adoptar la postura más cómoda y alojar la lectura en un regazo que respira acompasado, dejando escapar suspiros de acordes perfectos para acompañar la lectura. Las calles, tranquilas como tardes de domingo, con lectores presurosos por llegar a sus casas y refugiarse en las historias que llevan todo el día esperándolos, pacientes, sobre las mesitas de noche. Distraídas las mentes de cualquier ruido proveniente de la rutina y escuchando, tan solo, las palabras alojadas en las páginas y que cobran voz propia en nuestro interior. Palabras evocadoras, revulsivas, sugerentes, subversivas, políticamente incorrectas, inocuas, intrascendetes unas, trascendentales otras, impropias o triviales; pero todas y cada una capaces de hacer tanto ruido como nosotros realmente queramos. 

martes, 9 de abril de 2013

TRABAJO VERSUS EDUCACIÓN

Hemos errado en nuestros pasos, definitivamente. Me explico. Hemos confundido formación y educación con futuro y, es más, le quisimos añadir el adjetivo de "prometedor" e incluso, "seguro". Nada ha estado más lejos de la realidad. Durante algunos años hemos sobrevivido dentro de la farsa del consumo que nos han impuesto y por el que nos han guiado como petimetres. Nos sentíamos confiados con nuestras cuentas corrientes, hipotecas y tarjetas de crédito, sintiéndonos dueños de los centros comerciales que nos fabrican para que sigamos entretenidos en nuestras falsas necesidades.
Si bien la realidad se maquinaba a espaldas nuestras y de repente, alguien, ha empezado a quitarnos vendas de los ojos, tarjetas de las carteras y bolsas de compras de las manos. 
Y ahora nos encontramos con que el futuro no se forja a base de una sólida educación, sino de un sólido entorno que te proporcione los contactos necesarios para ser quién quieras ser. 
Este gobierno elegido por mayoría, con su oposición legalmente establecida y su monarquía parlamentaria, nos muestra que solo hay que robar, malversar, defraudar y estafar, (a gran escala por favor, nada de nimiedades de robos de carteritas o tirones de bolsos); para conseguir un futuro seguro y prometedor.
Rodrigo Rato llevó a la quiebra a Bankia, como recompensa: incorporación al Consejo de asesores de Telefónica Latam y Telefónica Europe. 
Iñadi Urdangarín imputado en fraude y malversación en diversas sociedades con el amparo, uso y disfrute de su real pareja, como recompensa: oferta de trabajo en Qatar, donde posiblemente las arenas del desierto entierren la mala imagen que deja tras de sí en España. 
Ahora puedo comprender el porqué el gobierno se empeña en recortar en educación, ignorantes de nosotros que no nos habíamos dado cuenta que el futuro no está en ella.