jueves, 28 de febrero de 2013

ÉTICA DE PRIMEROS AUXILIOS

Un farmacéutico se puede negar, alegando convicciones religiosas y morales, a la venta de preservativos, píldoras anticonceptivas o píldoras del día después; sin que ello suponga perjuicio para sí mismo.
Un bombero puede ser sancionado y expedientado por negarse a desahuciar a un ciudadano, alegando principios éticos y humanitarios. 
Algo debe estar fallando en una administración que permite interferir en la planificación familiar ajena, antes que en la defensa de los derechos fundamentales de las personas.
Se ve que estamos olvidando incluir en nuestro particular botiquín de primeros auxilios; la ética. 


miércoles, 13 de febrero de 2013

VIDAS ANÓNIMAS Y LIMITADAS

Hasta no hace mucho la cuestión a tratar era sobre la idoneidad de crear una sociedad anónima o una limitada, tal vez una cooperativa, o quizás autónomo a secas. Esto era antes, cuando la ciudadanía aún disponía de los medios para crear su propia empresa; ya fuera con capital propio, público o en préstamo, aunque fuera con el interés más asfixiante.

Ahora la propia empresa se basa en seguir sobreviviendo cada día, ciñiéndose únicamente a recursos propios, a veces hasta sin interés personal, para que el resultado final sean unas vidas anónimas y limitadas

lunes, 4 de febrero de 2013

SOBREVIVIENDO

Sin llegar a ser galgo, parecía estar dentro del pellejo de esa escualida estirpe de podencos, a los que se les marcan los huesos como si fueran simples esqueletos recubiertos.
Los ojos eran dos puntos temerosos, que rehuían mirar de frente procurando pasar desapercibido. Cojeaba de una de las patas traseras o de una delantera, o puede que de las dos.
Llevaba, literalmente, el rabo entre las patas, sin más metáforas, ni alegorías.
Olisqueó alrededor de un contenedor, luego de otro. Se detuvo un momento, como si sopesara su decisión y acabó volviendo al primero. Apoyado de mala manera sobre sus cuartos traseros, se asomó a aquel abismo de hedor y desperdicios en busca de algo que rescatar.
No se anduvo con muchos remilgos para meter el hocico y en cuanto su olfato se puso en alerta, enseñó los dientes a las bolsas de plástico que, flácidas y disciplientes, se desgarraron esparciendo generosas los deshechos.
Aún no había terminado de tragar el primer bocado, cuando aparecieron otros hocicos imitando sus incursiones en la basura, formando un grupo coral, que parecía estar asomándose a las más oscuras profundidades.
A dentelladas se repartieron su curiosa caza: embolsada, etiquetada, embalada y casi caducada. El único código establecido entre ellos: no enseñarse nunca los dientes. No hay que confundir al enemigo. La culpa reside en quién se creyó amo, colocándoles la correa hasta asfixiarles para luego abandonarlos y, aún así cada vez que les place o les conviene, seguir pateándolos.

jueves, 24 de enero de 2013

MONÓLOGO INVERNAL

Yo soy la nieve. La prueba evidente del invierno. El frío materializado sobre las calles que andas y desandas. La que provoca que vayas con los hombros encogidos, bien por el viento helado, bien como signo del que ignora o necesita ignorar. Soy la que esconde el sol para evitar derretirme antes de tiempo y entorpeceros vuestras monótonas vidas con mi presencia. Os voy cubriendo mansamente, con la calma de la certeza de que nada podrá impedirlo. Convierto en hielo vuestros pasos y blanqueo el paisaje gris plomizo de vuestros horizontes. Y aún, vosotros, no os dais cuenta de cuál es mi propósito. Os concedo cada invierno la oportunidad de reescribiros sobre mi folio en blanco, detengo vuestros pasos para que andéis con más cuidado y oculto vuestros fallos bajo mi nívea capa. Pero os seguís empeñando en hacerme desaparecer y sobre mí solo quedan unas ennegrecidas y cotidianas huellas, que lentas e inseguras pasaron de largo. 

martes, 22 de enero de 2013

COMÚN SENTIDO

El sentido común nos marca una forma de actuar, pensar o proceder dentro de los límites de la normalidad, es decir, tal y cómo se espera de una generalidad cívica y formada. Cualquier comportamiento fuera de lo habitual puede merecer diferentes calificativos: excepcional, inusual, anómalo, raro, extravagante o peculiar. Y cuando este particular proceder se escapa a nuestro entendimiento acabamos pensando que es una falta de sentido común, ergo, el devenir actual de nuestra clase política es la falta de sentido común.
En contraposición se encuentra nuestro común sentido de hastio, vergüenza, indignación, repulsa, cabreo, cansancio, desgana y el peor de todos, indolencia. Ya que de lo contrario no se entiende por qué si el común sentido del país es el rechazo de la falta de sentido común de los políticos, aún seguimos esperando. 
Será, por tanto, que a nosotros también nos va faltando...

martes, 15 de enero de 2013

UN GOLPE EN LA MESA

Cuando el nivel de ira y rabia contenida se eleva en nuestro organismo, necesitamos imperiosamente desprendernos de él; un grito a tiempo, un improperio a destiempo y últimamente, más que nunca, el golpe en la mesa. Ese con el que relacionábamos la reacción de nuestros padres enfurecidos con nosotros, con el trabajo, con el mundo o consigo mismo. 
Ahora nosotros lo emulamos con demasiada frecuencia. La realidad nos evidencia cada día más lo solos que estamos en medio de esta vorágine económica, política y social. Y consideramos que una respuesta rápida a nuestra desesperación es dar con fuerza un golpe en la mesa.
Lo damos. Un golpe seco, que a menudo hasta nos asusta. Resuena y se tambalea todo lo que hay sobre ella. Probamos a deslizar nuestros brazos a diestro y siniestro, arrasando con lo que haya en la mesa. 
Sorprendentemente descubriremos que todo cae; lo de la derecha por la derecha, lo de la izquierda por la izquierda y lo de centro según le convenga, sí, pero al fin y al cabo caerán por el mismo abismo que es el borde de la mesa. 

jueves, 10 de enero de 2013

LA BUENA NOTICIA

Uno de mis propósitos de año nuevo es la de incluir en este blog una entrada mensual dedicada a una buena noticia. 
Después de una hora navegando por diferentes ediciones digitales de prensa he desistido ante el desánimo que me estaba invadiendo a causa de las innumerables malas noticias, que nos inundan diariamente. 
No desisto, seguiré buscando, aunque visto lo visto resulta ser una tarea poco grata y con escasos resultados. 
¿Es esta nuestra lamentable actualidad o a la que nos quieren forzar?